
En el Día Mundial de la Conciliación y la Corresponsabilidad, las familias de personas con discapacidad intelectual demandan servicios personalizados.
Estudios de Plena inclusión España revelan el sobreesfuerzo emocional y económico de miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, una realidad invisible y no reconocida de la contribución a los sistemas de cuidados.
En la Día Nacional de la Conciliación, esta organización exige a las administraciones públicas más ayudas para que las familias puedan conciliar sus vidas y sus empleos con el apoyo a sus familiares con discapacidad y así prevenir los riesgos referidos a la salud (estrés crónico y agotamiento) y a la participación social.
Plena inclusión Asturias aprovecha la celebración del Día Nacional de la Conciliación para poner de relieve el enorme esfuerzo diario que asumen miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo para conciliar su vida laboral y personal, con los apoyos y cuidados a sus seres queridos.
A través de la campaña #AtenciónALasFamilias, Plena inclusión España da visibilidad a las difíciles condiciones de vida que afrontan cada día miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. “El acceso a servicios de conciliación no es un privilegio, sino un derecho fundamental que facilita la vida de las familias con personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Sin estos apoyos, los familiares a menudo se ven obligados a renunciar a sus carreras, a su bienestar personal y a su vida social, lo que aumenta su vulnerabilidad y dificulta su día a día”, explica Carmen Laucirica, presidenta de Plena inclusión España.
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La conciliación sigue teniendo también un impacto directo en la vida laboral y el desarrollo profesional de estas personas. Una muestra de cómo las necesidades de conciliación familiar pasan factura en el desarrollo profesional y laboral de padres y madres. Sobre todo, en ellas, que asumen mayoritariamente los cuidados.
Una encuesta sobre conciliación realizada por Plena inclusión en 2022 ya mostraba la brecha que existe entre la oferta y la demanda de servicios: el 72% de las familias encuestadas señalaba que prefería apoyos personalizados que se ajusten a las necesidades de cada familia. Y, sin embargo, la mayoría de los servicios de conciliación disponibles siguen ofreciendo apoyos grupales. Esa misma encuesta indicaba que el 46% de las familias que respondieron tiene un nivel bajo o muy bajo de satisfacción con su situación de conciliación, evidenciando la ineficacia del sistema de apoyos.
Enlace a la campaña Sin recursos no hay cuidados.
Enlace a la campaña Atención a las familias.
