Esta formación aborda la intersección entre la discapacidad intelectual y los problemas de adicción, ofreciendo un enfoque integral para la comprensión, prevención e intervención en estas situaciones complejas.
A través de un programa teórico-práctico, las personas participantes adquirirán herramientas para identificar señales de alerta, diseñar estrategias de apoyo individualizado y fomentar la inclusión social.
Además, se explorará el papel del entorno familiar, comunitario y profesional en la creación de redes de apoyo efectivas, promoviendo un abordaje interdisciplinar y basado en la evidencia para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
OBJETIVOS:
Esta formación surge de la necesidad de sensibilizar, formar y empoderar a los profesionales que trabajan con personas con discapacidad intelectual que presentan problemas de adicciones. Se busca promover una mirada más inclusiva y comprensiva, que facilite intervenciones ajustadas a las características y necesidades de cada persona, contribuyendo así a una atención más justa, respetuosa y transformadora.
Los objetivos específicos que guían este proceso formativo son:
- Mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, favoreciendo su bienestar integral.
- Defender sus derechos, garantizando que reciban un trato digno y equitativo en todos los espacios de intervención.
- Empoderar sus vidas, facilitando que sean protagonistas de sus decisiones y procesos personales.
- Fomentar a los profesionales como agentes de cambio, capaces de cuestionar prácticas discriminatorias y proponer nuevas formas de acompañamiento.
- Reducir mitos, prejuicios y estigma asociados tanto a la discapacidad como a las adicciones, que limitan las oportunidades de inclusión.
- Promover la inclusión plena en la comunidad, favoreciendo su participación social en igualdad de condiciones.
CONTENIDOS:
- Bloque 1: Comprendiendo la realidad.
En este bloque se abordan las características específicas de las personas con discapacidad intelectual que presentan adicciones, los factores de vulnerabilidad, las barreras sociales y culturales que enfrentan, así como los principales retos que dificultan su acceso a recursos de apoyo y tratamiento.
- Bloque 2: Detección e intervención adaptada.
Aquí se presentan herramientas prácticas y estrategias de actuación ajustadas a las necesidades individuales, teniendo en cuenta la comunicación, los apoyos necesarios y las adaptaciones metodológicas. Se promueve una intervención centrada en la persona, que respete sus tiempos, potencie sus capacidades y minimice riesgos.
- Bloque 3: Propuestas y cambios necesarios.
Este bloque está orientado a la reflexión crítica y a la construcción colectiva de soluciones. Se plantean propuestas concretas y recomendaciones que permitan mejorar los recursos disponibles, impulsar cambios en las políticas y prácticas profesionales, y generar un entorno más inclusivo y accesible para las personas con discapacidad intelectual que atraviesan problemáticas de adicciones.
En conjunto, la formación no solo busca transmitir conocimientos, sino también transformar la mirada y el rol de los profesionales, promoviendo un cambio de paradigma que coloque a las personas con discapacidad intelectual en el centro de la intervención, reconociéndolas como sujetos de derechos y agentes activos de su propio proceso de vida.
¿Cómo participar?
Será una sesión formativa a través de la herramienta Zoom.
La inscripción es abierta y gratuita y las plazas están limitada a 100 personas (por orden de conexión).
